Family – “Un Soplo En El Corazón”

family-un_soplo_en_el_corazon-frontalEl final. He llegado hasta el final.Parece que fue ayer, pero han pasado trescientos sesenta y seis días, trescientos sesenta y seis discos. Un año bisiesto y una pila de discos con una sola regla, el primero y el último los coloqué a mano el orden del resto de manera aleatoria. Expliqué porque elegí a Prefab Sprout para el primer día y el último solo podía ser mi disco favorito de siempre.”Un Soplo En El Corazón” de Family, un disco mágico, único, irrepetible, mi disco favorito. A las personas que nos gusta la música nos cuesta,creo, elegir un solo disco cuando nos preguntan por nuestro favorito, no es tarea fácil,  y la elección difícilmente puede ser objetiva, todo lo contrario, tiene que ser subjetiva, en mi caso lo es. Muchas veces pienso que “Un Soplo En El Corazón” me eligió a mí, no yo a él, llegó en el momento justo, yo acababa de cumplir 25 años, se publicó en 1993 pero yo no supe de él hasta el número de verano de Rockdelux en 1994,  mi vida aquel verano empezó a cambiar radicalmente, acababa de entrar de lleno en la edad adulta y yo no lo sabía, no en ese momento, empecé a trabajar, empecé la relación con la mujer de mi vida, se avecinaban las primeras perdidas dolorosas de seres queridos….. Si cuando escuché “Una Semana En El Motor de Un Autobús” de Los Planetas vi toda mi adolescencia reflejada de una manera cruda y brutal, con “Un Soplo En El Corazón” pasaba algo parecido pero con una visión mucho más romántica, más pura, más como yo soy… Es muy complicado explicar con palabras lo que este disco significa para mí, muy complicado, lo voy a intentar escribiendo algunas de las imágenes que aparecen en mi cabeza con cada una de las catorce canciones de esta maravilla.

“La Noche Inventada” . Es Septiembre de 1994, de repente todo empieza a encajar, felicidad infinita. “Dibújame una noche llena de cohetes naranjas

“Nadadora”. Tengo probablemente 13 años.  Los primeros amores platónicos de un hijo único educado en un colegio religioso. Complicados pero igual de bonitos. “Suele aparecer cuando ella está nadando Es tan clara su intención como el agua

“Como Un Aviador”.  El miedo, miedo a los cambios, miedo al vacío, miedo a equivocarme. Tengo 25 años, esto ya va en serio y no hay red debajo. “Más de una vez te he querido abrazar Por temor a perderte después Suelo pensar en aquel aviador Que no pudo evitar el volcán

“En El Rascacielos”. Es Octubre de 1994, desde hace tres meses trabajo en la planta 25 del edificio Windsor, desde hace uno salgo con mi chica. Miro por la ventana del rascacielos “Pronto pondrán las luces de navidad en El Corte” me dice un compañero, “¿ya?” le respondo. Han pasado 22 años. No me lo creo aún. “Desde aquí domino el gran país Este rascacielos es gigante Alguna tarde Siempre de octubre Despejado todo el horizonte Veo claro el porvenir”

Bello Verano” Tengo 20-21 años. Ese dolor que cuando lo vuelves a recordar te dibuja una sonrisa, pero que parecía el fin del mundo en aquel momento. “Tengo ganas de fiesta De que acabe el invierno De volver a nadar en el mar De soñar el verano En el que fuimos novios Y poderle cambiar el final”

“Portugal”. Tengo 7-8 años estoy jugando en la playa de Punta Umbría. Mi madre debajo de la sombrilla le dice a mi padre “mañana podríamos ir a Portugal” – “Claro”- responde él. Ella sonríe. Su sonrisa. Mis lágrimas ahora. Portugal. “Un joven extranjero bordea Portugal Empapado en poesía sigue el camino de kerouac Las olas inundan la casa de sal Con la mano en la cintura bailan el marido y la mujer Balancean sus caderas”

“El Buen Vigía”. Cualquier verano entre los 13 y los 18. La casa de Pedro, mi hermano. La fábrica abandonada. Las tardes con la moto. Las chicas.  “A veces empapados de verano Los chicos viajan en motocicleta Entonces a las chicas sonrientes Les estalla el corazón Sentados en lo alto del tejado La mirada persiguiendo a un automóvil Pensamos en viajar de madrugada Sin que haga falta hablar”

“Viaje A Los Sueños Polares”. A mi lo que me gusta en la vida es viajar, me dijo, un fin de semana del año 92, a mi también le contesté. Deberíamos viajar juntos, le dije. Aún lo seguimos haciendo, y no vamos a dejar de hacerlo. No. “Hacia el fondo de ese mundo del que me has hablado tanto Paraíso de glaciares y de bosques polares Donde miedos y temores se convierten en paisajes De infinitos abedules de hermosura incomparable Donde siempre te querré”

“Al Otro Lado” Noviembre 1995. El dolor de verdad existía. No sabía lo que era. Llegó. Siempre llega. “Tendrás que vivir a este lado Si quieres olvidar y estar callado Quédate dormido en los hoteles Y escucha el rumor de los volcanes Y cierra siempre bien tu pequeño mundo En él podrás curar cualquier herida Rodea mi cabeza con tus manos Así quiero quedarme para siempre”

“Carlos Baila”. Un fin de semana de 1993. Yo ponía discos.  Les veía bailar aquella canción y me daban envidia. Me daban mucha envidia. Yo quería sentir lo mismo que ellos. Yo también quería ser Carlos. “Les veo bailar callados Sobre un amor tan fuerte Ella dirá aquello que él no se atreve”

“Yo Te Perdí Una Tarde de Abril”. Creía que aquello era el dolor de verdad. No lo era. Pero dolía como si lo fuese. “Quiero vivir en otra ciudad Por que tu risa ya no está con mi risa Vete a saber si cuando quieres volver Lo haces de corazón o por que pesa el dolor Ven a bailar y si te quieres quedar Te llevaré hasta el cielo en mi coche”

“Dame Estrellas o Limones”. Diciembre 1994. “Tu lo sabes, , aunque no te lo diga ¿no?” – me dijo- “Creo que sí” – Contesté.  Estrellas y limones. Las dos cosas.  “Quisiera estar junto a ti Quisiera ser un planeta Girando a tu alrededor Tú borrarías mis huellas Por que tú eres la estrella de mi corazón Surcando el cielo de nuestro amor Me gusta mirar tu cara graciosa cuando bebes limón Para poder olvidar Alguna pena muy grande Te besaré en espiral Cuando no mire nadie”

“El Mapa” Agosto del 90. El autobús se para en un área de servicio. Fumo un cigarro apoyado en un árbol, no se dónde voy. Solo huyo. “Pesan más que mi equipaje el dolor y la tristeza El porqué de este viaje”

“Martín Se Ha Ido Para Siempre” . Las ausencias. Creces y llegan. La madurez. El fin de la Arcadia feliz.“Los dos intentan una despedida sin decir adiós”

 

FIN

ÚLTIMO BONUS. Para Mayte, sobre todo para ella, Jorge y Hugo. Las estrellas de mi corazón

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